jueves, 5 de abril de 2018

CRÓNICA VERNÁCULA DE LA HABANA


CRÓNICA VERNÁCULA
    DE LA HABANA


Plaza de la Catedral, La Habana.

El pasado mes de marzo tuve el placer de asistir a las XV Jornadas Técnicas de Arquitectura Vernácula celebradas en la capital cubana de La Habana, importante evento organizado por la Cátedra Gonzalo de Cárdenas de Arquitectura Vernácula y por la Oficina del Historiador de La Habana.
Hacía ya unos meses que Javier de Cárdenas Chávarri, presidente del Patronato de la Fundación Diego de Sagredo y de la Fundación Cárdenas me había invitado a participar como conferenciante en dichas jornadas. Y aunque en un principio no me sentí digno de intervenir en tan importante evento, el hecho de haber comenzado a elaborar hacía ya tiempo un memorándum sobre los edificios de estilo regionalista existentes en Deba, me animó a lanzarme a la aventura. Por lo menos tenía algo para comenzar a trabajar, algo que se amoldaba al tema de las jornadas.
Y allí, al otro lado del charco, me fui con mi exposición a la que titulé “ Arquitectura Vernácula Vasca: De la casa-torre medieval y el caserío a la arquitectura regionalista vasca del siglo XX en Deba y su entorno”.

Pero antes de entrar en cuestión creo necesario explicar qué es y cómo nació la Cátedra Gonzalo de Cárdenas de Arquitectura Vernácula.
Corría el año 2002 cuando fruto de la colaboración entre la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana y la Fundación Diego de Sagredo de España, veía la luz la Cátedra Gonzalo de Cárdenas. En la actualidad, dicha cátedra está también patrocinada por la “Fundación Cárdenas” de Madrid y por las empresas cubanas Restaura Arquitectura y Urbanismo y la Agencia Receptora San Cristobal, ambas pertenecientes a la Oficina del Historiador de la Habana.

Javier de Cárdenas Chávarri  junto al Historiador
 de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler. 

La cátedra recibe el nombre del ilustre arquitecto Gonzalo de Cárdenas Rodriguez, hijo del también arquitecto Manuel de Cárdenas Pastor y padre del presidente de la Fundación Diego de Sagredo y de la Fundación Cárdenas, el también arquitecto Javier de Cárdenas Chávarri.
 La familia De Cárdenas lleva vinculada a la villa de Deba desde alrededor de ciento cincuenta años, cuando el cubano Ramón de Cárdenas Padilla comenzó a pasar los veranos en Deba. Desde entonces esta familia no ha faltado a la anual cita veraniega en Deba; precisamente correspondiendo a esa fidelidad, Manuel de Cárdenas Pastor y por añadidura su familia, fueron nombrados en 1949 Hijos Adoptivos de Deba.

Y precisamente también, ese sentimiento del  origen cubano de sus ancestros fue la razón por la que Javier de Cárdenas Chávarri, marqués de Prado Ameno, se volcase hace años en la recuperación, salvaguarda y difusión del patrimonio vernáculo en general y cubano en particular, algo que como pude comprobar, le ha hecho ganarse un buen número de amigos en la antigua provincia española de ultramar. 


Placa de bronce situada en la fachada
del Museo de Naipes, en la Plaza Vieja
 de La Habana.Como puede leerse en ella,
 dicho museo fue patrocinado por la Fundación
 Diego de Sagredo cuyo presidente es Javier
de Cárdenas Chávarri. 
  

APERTURA DE LAS XV JORNADAS DE ARQUITECTURA VERNÁCULA

Las jornadas que se celebraron entre los días 5 y 8 de marzo fueron presentadas en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, de La Habana. El lugar representaba mucho para mí: en él habían residido, hasta poco después del triunfo de la Revolución, numerosos frailes guipuzcoanos y vascos, todos ellos salidos del semillero de Arantzazu.

El acto inaugural fue abierto por Eusebio Leal Spengler, director de la Oficina del Historiador de esa ciudad, importante personalidad político-cultural y responsable de la restauración del Casco Histórico de La Habana, declarado por la Unesco en 1982 Patrimonio de la Humanidad.
La intervención de Eusebio Leal, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, católico practicante y según se dice, ferviente devoto de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, fue algo inolvidable para quienes asistimos al acto. Pocas veces se tiene la oportunidad y el privilegio de escuchar a un orador de su talla, tan culto,  y que a la vez diga tantas verdades en tan poco tiempo; un verdadero humanista, un hombre sabio. A quienes escuchamos sus palabras, éstas nos supieron a poco.

  En la imagen, la intervención de Eusebio Leal. A la derecha, sentados,
    Javier de Cárdenas Chávarri y el director de la Cátedra Gonzalo de
                              Cárdenas, Daniel Taboada Espiniella.

Tras la intervención de Eusebio Leal pudimos escuchar a Javier de Cárdenas, alma mater de estas jornadas que este año cumplen ya su decimoquinta edición y a las que el propio Javier califica como una reunión de amigos por el buen ambiente que suele reinar en las mismas. Y efectivamente esa sensación nos dio al escuchar ese día y los posteriores a Daniel Taboada Espiniella, director de la Cátedra Gonzalo de Cárdenas de La Habana; un personaje que irradia simpatía, humanidad y sabiduría.
Tras la intervención de éstos, se procedió a la entrega de medallas y diplomas a los nuevos miembros distinguidos de la cubana Cátedra de Arquitectura Vernácula Gonzalo de Cárdenas.


Daniel Taboada Espiniella,
titular de la Cátedra Gonzalo
de Cárdenas de Arquitectura
Vernácula es uno de los arquitectos
más prestigiosos y galardonados
 de Cuba. Pero sobre todo, hay que
decir que Daniel es una

PERSONA MARAVILLOSA


DEBA EN LAS CONFERENCIAS


Las conferencias tuvieron lugar los días 6, 7 y 8 de marzo en la biblioteca Rubén Martinez Villena, este año con una dedicación especial al 325 aniversario de la fundación de la ciudad cubana de Matanzas. Intervinimos quince ponentes, tanto cubanos como de Estados Unidos y España.
El día 7 me correspondió abrir el turno de ponencias; la mía bajo el título “Arquitectura Vernácula Vasca: De la casa-torre medieval y el caserío a la arquitectura regionalista vasca del siglo XX en Deba y su entorno”.

Para comenzar, hice mención al lugar geográfico de donde yo procedía, a su ubicación en Gipuzkoa y dentro del Geoparque de la Costa Vasca, a su cultura, su historia, a algunos hijos de Deba relacionados con Cuba, como Francisco de Lersundi, Capitán General y Gobernador de la Isla, o Fray Lucas Iruretagoyena, franciscano debarra que se unió a los revolucionarios de Fidel Castro y luchó en Sierra Cristal junto a Raúl Castro.

Metidos ya en el tema, hablé sobre los orígenes y los porqués de la arquitectura regionalista en el País Vasco así como de los elementos arquitectónicos que ésta recoge y en cierto modo reutiliza en el siglo XX de dos tipos de edificaciones vernáculas como son las casas-torre medievales y el caserío vasco.
Mediante fotografías fui mostrando ejemplos concretos, no sólo de Deba sino de lugares del entorno,donde haciendo un paralelismo entre edificios de los siglos XV , XVI, XVII y XVIII, y otros del primer tercio del siglo XX se veía claramente la adaptación de lo vernáculo a la arquitectura regionalista.


                                         

Arriba, la torre de Enparan en Azpeitia, cuyos orígenes se 
remontan a 1320. Debajo, sobre estas líneas, la casa de arbitrios
en Leintz-Gatzaga, construida en la segunda década del s.XX
por la entonces denominada Diputación Provincial de Guipúzcoa.
A pesar de los siglos que distan entre ambas, puede apreciarse su
similitud, debido a la utilización de ciertos elementos y estilo
 arquitectónico  tradicionales.  
              

 
Dos edificios en Deba: el primero el caserío Arriolabeña
del siglo XVI; en segundo lugar el chalé de los
 Chávarri, construido en 1932 por Manuel de Cárdenas.

Hablé del primer y segundo Ensanche del Arenal de Deba y de su historia a través de los siglos, desde que tras la fundación de la villa en 1343 durante los primeros años se reuniese en aquel inmenso arenal  el Concejo Municipal para tratar los asuntos del gobierno del municipio; y de cómo a partir de finales del siglo XIX los moradores de la antigua villa fueron arrebatando al mar aquel espacio.

Hablé también de personajes relacionados con el regionalismo vasco, tanto arquitectos como promotores de algunos edificios regionalistas históricos, como Alfred Baeschlin o Gonzalo de Cárdenas quien precisamente da nombre a la cátedra hispano-cubana.
Y cómo no, hablé del regionalismo en Deba, mi pueblo; ese pueblo que tanto ha tenido y tanto ha perdido a lo largo de la historia. Me centré en los edificios de arquitectura regionalista en la villa; tanto la realizada por Manuel y Gonzalo de Cárdenas como la realizada por otros arquitectos.

Hablé también del antiguo Hotel Miramar, el construido por Gonzalo de Cárdenas, una obra racionalista de primer orden, ejemplo emblemático de aquel estilo que convivió con el regionalismo del momento.
Resumiendo: como dijo Javier de Cárdenas en su discurso de clausura donde hizo expresa, cariñosa y emocionada mención a Deba, “Creo que durante estas Jornadas ha quedado bien claro y os habéis enterado todos los asistentes dónde está Deba”.Y efectivamente así fue, como quedó certificado con las risas y aplausos de los asistentes.

Hace unos días enredando en Google abrí la página de "Habana Radio, la Voz del Patrimonio Cubano"; en primera plana un artículo de las redactoras María Victoria Pardo y Yamira Rodriguez. El artículo, fechado el 8 de marzo y titulado “Tradición y modernidad o el legado de la arquitectura vernácula”, hacía referencia  a la segunda de las jornadas, la que yo intervine; en cabecera, presidiendo la noticia, mostraba una gran fotografía de Deba. Efectivamente los de Habana Radio también se habían enterado de dónde está Deba. 

Panorámica de Deba realizada por Jesús Mari Salegui desde un dron. En primer plano el segundo ensanche del Arenal; tras él, la alameda o primer Ensanche. Entre ambos, la vía del ferrocarril cuyo trazado siempre fue muy criticado por debarras y veraneantes, entre ellos José Manuel Ostolaza, Manuel de Cárdenas o el diplomático y escritor mejicano Alfonso Reyes Ochoa.

    
    
   
  


martes, 19 de diciembre de 2017

EN TORNO A LAS MEMORIAS DE MANUEL CALDERÓN LÓPEZ-BAGO



EN TORNO A LAS MEMORIAS DE

 MANUEL CALDERÓN LÓPEZ-BAGO

José Mari Irusta Mugarza en la memoria histórica debarra


El Capitán de Navío D. Manuel Calderón
López-Bago con uniforme de gala en su
casa de Hondarribia.



Hace ya unos meses que terminé de leer el libro titulado "Manuel Calderón, Memorias de un Marino Vasco". El libro, una joya desde el punto de vista histórico, con introducción y notas de Olav Mazarrasa Mowinckel (1), recoge las memorias de este hombre singular nacido el año 1899 en Deba, todo un personaje sobre el que hace años me dediqué a investigar.

Para quien lo desconozca, decir que Manuel Calderón López-Bago, además de ahijado de la reina María Cristina, fue director de tiro del crucero Canarias durante la batalla de Matxitxako (2), ayudante personal de Franco y Comandante Militar de Marina de Gipuzkoa. Manuel Calderón ha pasado a la historia, entre otras muchas cosas, por haber salvado la vida de numerosos gudaris vascos o haber batido el record, creo yo que mundial, en cuanto al número de ahijados y ahijadas apadrinados, treinta y dos, todos ellos vascos, entre ellos José Manuel Ibar "Urtain" o el ex-militante y dirigente de ETA Miguel Ángel Apalategi "Apala" (3).

En resumen, podría decirse que Manuel Calderón, con todas sus virtudes, vicios y defectos, fue un verdadero caballero, un ser perteneciente a una raza de "Hombres de Honor" ya casi extinta; un personaje realmente de película.
Parte de las investigaciones realizadas hace años me sirvieron para escribir un artículo al que titulé "Don Manuel Calderón, el honor de un gran marino debarra", publicado en el número 74 de la revista DEBA, así como en mi blog personal. Ello motivó el que el autor de la recopilación de las memorias, Olav Mazarrasa, tuviese la deferencia de nombrar mi trabajo en la introducción y notas del libro, hecho por el que me sentí sinceramente agradecido.


Martín Aranburu (1855-1938) ejerció
como médico de Deba durante varias
décadas. Fue él quien ayudó a traer al
mundo a Manuel Calderón. Durante
 la última Guerra Carlista, cuando contaba
catorce años, el popular médico había servido
como cornetín de órdenes en la partida guerrillera
del cura Santa Cruz.

Por cierto, las memorias del insigne marino comienzan con una curiosa frase que denota el sentimiento o ánimo de Calderón para con su pueblo, Deba, en el momento en el que comenzó a redactarlas:
"Vine a la vida de la mano del Doctor D. Martín Aramburu, un 13 de Septiembre a las 11 de la mañana (...) en el pueblo más triste de la costa vasca, ¡Deva!..."

Refiriéndose a los hechos narrados por Manuel Calderón en sus memorias, Olav Mazarrasa comenta acertadamente que algunos de los datos aportados por el marino debarra en sus memorias no son del todo ciertos; no porque su autor pretendiese cambiar o desvirtuar la realidad, sino porque sencillamente el paso del tiempo habría hecho que Calderón olvidase o tergiversase involuntariamente o, en algún caso "adornase" algunos detalles, cosa muy comprensible. Independientemente de esos pequeños detalles, quisiera alabar el gran trabajo de Olav Mazarrasa cuyas notas dejan ver un paciente y minucioso trabajo.

Uno de esos, digamos, errores, quizás "adornos" producidos por la imaginación de Calderón es el referido a su toma de posesión de la Comandancia Militar de Marina de Gipuzkoa donde afirma que
"el Ayuntamiento de Deva -mi pueblo- me nombró "hijo predilecto" y puso mi nombre a una calle en la cual no había más que un portal. Ni yo fui a tomar posesión de dicho nombramiento (como el Ayuntamiento quería) ni me importó un bledo. Esas cosas me dan cien patadas en la barriga".

Algo no cuadra en las afirmaciones de Calderón, ya que revisando los libros de actas del Ayuntamiento de Deba correspondientes a los intervalos 1942-1948 y 1948-1957, no aparece ningún acta en la que Calderón sea nombrado "hijo predilecto" de Deba y tampoco se dé su nombre a una calle de la villa.

Lo que sí aparece reflejado en el acta correspondiente al 26 de marzo de 1947 es la felicitación oficial del consistorio con motivo de su nombramiento como "Comandante Militar de Marina de Guipúzcoa". Así quedó reflejada la felicitación en el libro de actas:
"Habiéndose hecho público el nombramiento del Comandante Militar de Marina de Guipúzcoa, del hijo de ésta Villa D. Manuel Calderón, el Ayuntamiento por unanimidad acordó felicitarle por su honroso e importante cargo, deseándole un feliz acierto en su dedicada gestión en bien de nuestra querida provincia".

El acta del Ayuntamiento debarra está fechada el 26 de marzo de 1947 mientras que Calderón sitúa su toma de posesión el 12 de junio de ese año. Entre la felicitación del consistorio y la toma de posesión del cargo de Comandante Militar de Marina de Gipuzkoa transcurrieron 78 días.


En la imagen, detalle del punto número 1 del acta del 26 de marzo de 1947 en el que se felicita a Manuel Calderón por su nombramiento como "Comandante Militar de Marina de Guipuzcoa".









Pero sin duda el error más dramático cometido por Manuel Calderón es el referido a la muerte de un joven debarra, empleado del Banco Guipuzcoano, quien después de ser detenido por la Gestapo tras la ocupación alemana de Francia, fue según Calderón, fusilado en la cárcel de Baiona.
Así narraba el marino vasco los hechos:

"Conozco el caso de un pobre muchacho de 27 años, natural de Deva, exempleado del Banco Guipuzcoano que estaba refugiado en Biarritz por gudari. Lo detuvo la Gestapo por ir 24 horas sin permiso a Pamplona. Y pidió por su libertad a sus padres, residentes en Deva, medio millón de pesetas puestas en España. Como los pobres padres no lo tenían, se empeñaron en que yo les acompañase para hablar con el jefe de Biarritz, un tipo repugnante, duro, que les dijo delante de mí que si no llevaban el cheque el hijo sería fusilado. Acudí a las autoridades militares, pero ya esas se desentendían por completo con la Gestapo. Aquella tarde fue fusilado, el pobre chico, en el patio de la cárcel de Bayona". 

Intrigado por conocer quién pudiera ser el joven debarra asesinado por los alemanes, recurrí a un viejo amigo pensando que, por su edad, quizás fuese conocedor del hecho y tuviese referencias del mismo. Y efectivamente, di en el clavo a la primera. Mi amigo no solo conocía lo sucedido sino que además me lo narró tal y como lo había narrado un hermano del joven asesinado, concretamente su hermano José Luis.

Pero la realidad de los acontecimientos difería de lo narrado por Manuel Calderón quien había perdido la pista del joven debarra en Biarritz dando por hecho que éste había sido fusilado por los nazis en la prisión de Baiona. La realidad era aún más dramática de lo que el propio Calderón había supuesto.

Nunca hubiese imaginado yo quién podría ser aquella víctima de la Gestapo. Había hecho muchas conjeturas, pero cuando mi amigo me dijo que se trataba de Jose Mari Irusta Mugarza, quedé absolutamente sorprendido por ser la familia Irusta una de las más conocidas de Deba, y con cuyos miembros tengo relación.


¿ Cuál fue la realidad de los hechos ?

Según relataba su propio hermano José Luis (Deba 1915-2013) y según muestra también la documentación que pude conseguir referente al tema, la realidad es que tras ser detenido por la Gestapo a la vuelta de una escapada a Pamplona durante los Sanfermines y sin el permiso correspondiente, José Mari fue enviado a Burdeos en cuya prisión ingresaba el 9 de agosto de 1944. Desde allí, vía Toulouse, sería deportado al campo de concentración de Dachau (Alemania) donde ingresaba el 28 de agosto con matrícula 93956. Posteriormente, parece ser que desde aquel campo fue transferido al de Mauthausen (Austria).
Así lo refleja el "Journal Officiel de la République Française" del 11 de enero de 1995 en un listado del "Ministere des Anciens Combattants et Victimes de Guerre" en el que José Mari Irusta aparece como fallecido el 13 de septiembre de 1944 en Mauthausen. Otros documentos sitúan su muerte el 13 de noviembre, lo que lógicamente hace pensar que alguien debió transcribir mal la fecha del deceso del debarra; al parecer, la segunda de las fechas (noviembre) es la correcta. Asimismo algunos documentos sitúan su muerte en el campo de concentración de Melk (Austria), un subcampo satélite dependiente de Mauthausen.


5 de mayo de 1945. La fotografía de Cpl Donald R. Ornitz muestra la liberación por las fuerzas de EEUU del campo de Mauthausen. Sobre la gran puerta de entrada puede apreciarse una gran pancarta escrita en español y colocada por los presos republicanos españoles recluidos en dicho campo. Desgraciadamente, José Mari Irusta, fallecido en noviembre de 1944 no pudo vivir ese emocionante momento.













Haciendo una sencilla resta entre el año de su muerte (1944) y el de su nacimiento (1908), vemos que murió con treinta y seis años y no con veintisiete como afirma Calderón en sus memorias. He ahí otro error; José Mari Irusta no murió con veintisiete años sino con treinta y seis.

Por otro lado, Calderón afirma que en la desgraciada entrevista con el "repugnante" jefe de la Gestapo en Biarritz, además de él mismo, estuvieron presentes los padres de José Mari Irusta, algo imposible pues para entonces hacía ya años que la madre, Nicolasa, había fallecido. A la citada entrevista debió acudir tan solo el padre, Guillermo.

Este último dato puede cuestionarnos si no sería otra la persona que supuestamente, según Calderón, fue fusilada en el patio de la carcel de Baiona.

¿Sería otra la persona mencionada por éste?

Rotundamente no. En Deba no ha existido ninguna otra persona asesinada por los nazis, que estuviese exiliada en Francia, que hubiese sido detenida a su vuelta de Pamplona, y que además hubiese trabajado en el Banco Guipuzcoano.

¿QUIÉN FUE JOSÉ MARI IRUSTA MUGARZA?


Fotografía realizada en Bedia (Bizkaia),
pueblo de su madre, de los cuatro hijos del
matrimonio Irusta-Mugarza. De izquierda a
derecha, José Luis, Paulita, José Mari y Ramón.

José Mari Irusta Mugarza nació en Deba el 17 de noviembre de 1908. Fue el segundo de los cuatro hijos (3 chicos y una chica, Paulita, la mayor) del matrimonio formado por Guillermo Irusta, de profesión fontanero, y de la arratiana de Bedia, Nicolasa Mugarza.

Pero no fue el único hijo de éstos que tuvo que marchar al exilio; también lo hicieron sus hermanos Ramón y José Luis; este último, tras su regreso sería enviado a un batallón disciplinario de trabajadores, en Cádiz.

Del primero de ellos se dice que tenía una voz espectacular, tan espectacular que como tenor formó parte del Coro Nacional Vasco "Eresoinka", fundado en 1937 por Gabriel Olaizola cumpliendo una petición expresa del lehendakari José Antonio Aguirre (4).

Es importante recordar que Eresoinka (compuesto por un coro y un grupo de danza) estaba formado por vascos y vascas que en ese momento se encontraban en el exilio y que recorrió Europa cosechando grandes éxitos. Entre sus miembros también se encontraban el conocido tenor irundarra Luis Mariano y la soprano Pepita Embil, madre del tenor Plácido Domingo.


Coro Nacional Vasco  "Eresoinka". Enmarcados con un círculo, podemos apreciar a Pepita Embil, Luis Mariano y en la última fila a Ramón Irusta Mugarza.




                                                                       
       
  J.Mari Irusta Mugarza
J. Luis Irusta Mugarza
Ramón Irusta Mugarza

Continuando con José Mari Irusta, decir que siendo muy joven ingresó en la plantilla del Banco Guipuzcoano, creado en 1899, ascendiendo por su valía y llegando a ocupar un puesto de cierta relevancia, al parecer director de sucursales, motivo por el que se movía frecuentemente en el ámbito geográfico de Gipuzkoa.

Ya desde joven debió sentir grandes inquietudes políticas, lo que posteriormente le llevó a militar en el partido Acción Nacionalista Vasca (ANV), fundado en 1930, y donde se dice que probablemente fue comisario político durante la Guerra Civil. Quizás fue esa una de las razones por las que fuese enviado al campo de Mauthausen, uno de los mayores campos de exterminio, campo clasificado como de "grado III" y expresamente creado por los nazis para acoger en él a los considerados como "enemigos políticos incorregibles del Reich". Lo que está absolutamente claro es que falleció al poco tiempo de su ingreso en aquel infierno.


La fotografía muestra a un grupo de debarras en la plaza del 
Castillo de Pamplona durante los Sanfermines. José Mari Irusta
 es el segundo por la izquierda, de pie. Del resto solo se ha podido
identificar a Agustín Esnaola "Ostrope", primero por la derecha, 
y agachado a Agustín Azkoitia "Azkoiti".Tras una escapada 
como ésta a los Sanfermines de 1944, José Mari fue detenido
 por la Gestapo en la fontera.

Poco se sabe sobre la actividad política de José Mari en el exilio francés, lo que sí parece contrastado es que tanto él como sus hermanos José Luis y Ramón fueron amigos de Paul Dutournier (Sara, 1911-1993). Para quienes desconozcan quién fue este interesante personaje diré que fue un activo miembro de la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, motivo por el que fue condecorado con numerosas cruces y medallas. También fue alcalde de Sara entre los años 1948 y 1978. Pero quizás la faceta más romántica de Doutournier fue la de contrabandista, lo que le sirvió para plasmarlo en un libro basado en sus experiencias en la frontera pirenaica, un libro al que tituló "La nuit est Basque".

Han transcurrido setenta y tres años desde la muerte de José Mari Irusta en Mauthausen. Sirvan estas páginas para honrar su memoria y la de todos aquellos que, como él, perdieron su vida en la lucha contra el fascismo y la sinrazón. Pero También un recuerdo muy especial a Manuel Calderón López Bago, porque, ante todo, y por encima de su ideología política, fue una persona que trabajó incansablemente por salvar la vida de quienes habían luchado en el bando opuesto, como José Mari Irusta a quien como Calderón narra en sus memorias, desgraciadamente no pudo salvar la vida.


Fotografía de José Mari Irusta, probablemente
realizada durante los últimos meses de su exilio
 en Iparralde.
Notas:

1) Olav Mazarrasa Mowinckel (Santander, 1950) tuvo acceso a la copia mecanografiada que el propio Calderón fue entregando capítulo a capítulo a sus amigos santanderinos Ramón Gorbeña y Luz Mazarrasa, tíos de Olav.

2) La batalla naval de Matxitxako en la que Calderón era director de tiro del crucero Canarias, tuvo lugar el cinco de marzo de 1937 y en ella fallecieron a bordo del bou "Nabarra" los debarras Juan Odriozola Basurto y Modesto Aspiazu Esnaola.

3) Según Olav Mazarrasa "el caso es que Manolo  Calderón había pasado sus últimos años en una residencia para militares y un día recibió una visita muy especial: la del etarra Apala, uno de sus múltiples ahijados del País Vasco, que venía a cumplimentarle. Parece que el recibimiento no fue bueno, Calderón discutió con él, le armó la bronca padre, le llamó "mal español" y le echó de su habitación".

4) La frase exacta del Lehendakari José Antonio Aguirre a Gabriel Olaizola fue la siguiente: "Es posible que no podamos salir de aquí. Sin embargo, nuestra tarea no ha terminado y deseo que llegue también al terreno artístico. Te pido que salgas inmediatamente hacia Francia y formes, entre nuestros refugiados, el mejor coro posible para que lleve, por todo el mundo, gracias a nuestras melodías, el recuerdo de un pueblo que muere por la libertad". 

  Bibliografía:

     Ayuntamiento de Deba. Archivo Histórico Municipal: Libro de Actas 1942-1948, sec.80, fol.256

    Calderón López-Bago, Manuel. Mazarrasa Mowinckel, Olav. “Manuel Calderón, Capitán de         
    Navío. Memorias de un Marino Vasco". Open Ediciones Universitarias, 2016.
             
    deia.com: “Historias de los vascos. El arte vasco en la guerra: Eresoinka”.

    García Santamaría, Ana: “Republicanos de Navarra, Gipuzkoa, Alava y Bizkaia en campos de 
    concentración nazis: Los olvidados”. Antzina, diciembre 2016.     
    www.antzinako org

   Journal Officiel de la  République Française,  Mesures Nominatives, Ministere     
   des Anciens Combattants et Victimes de Guerre, 11 janvier 1995, p. 00517.

   Turrillas Aranzeta, Alex: “Don Manuel Calderón López-Bago. El honor de un    
   gran marino debarra”. Revista DEBA, nº74, negua 2009.


  Fotografías:

. Retrato de Manuel Calderón: archivo herederos de Manuel Calderón. 
  www.openedicionesuniversitarias.com

. Retrato de Martín Aranburu: “Egun Zaharretako. DEBA, 260 Argazki”. Original de 
  Pilar Aginagalde.

. Campo de Mauthausen: Cpl Donald R. Ornitz.

. Coro Eresoinka y retrato de Ramón Irusta Mugarza: fotografías de Jesús 
  Elosegui. Archivo Aranzadi. Gure Gipuzkoa.

. Jose Mari Irusta Mugarza: fotos cedidas por la familia Irusta Urain.


AGRADECIMIENTO: Mi más sincero agradecimiento a la familia Irusta-Urain por su aportación en cuanto a información y fotografías.





miércoles, 26 de julio de 2017

LA IMAGEN DE SANTIAGO PEREGRINO EN LA FACHADA PRINCIPAL DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA





                    LA IMAGEN DE SANTIAGO PEREGRINO
                                   EN LA FACHADA PRINCIPAL DE SANTA MARÍA DE DEBA





 El pasado 24 de julio  tuvo lugar la bendición de la imagen de Santiago, obra del escultor Mikel Campo,  que junto a la de Ntra. Señora de Itziar ocupará un lugar prominente  en la fachada principal de la iglesia de Santa María.

Al acto, celebrado a las ocho de la tarde, acudió numeroso público siendo apadrinada y amadrinada la bendición de la imagen por dos peregrinos jacobeos, concretamente el norteamericano Donald M. Shaw y la joven granadina Soledad Ruiz Hernández.

Además de Patxi Aizpitarte, párroco de Deba, intervinieron en el acto el propio autor de la obra, Mikel Campo, y el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Deba, Jose Mari Izaga Reiner, quienes dirigieron a los presentes unas breves palabras.


En la imagen, Patxi Aizpitarte, párroco, junto al padrino y madrina del acto,
dos peregrinos del Camino: el norteamericano Donald M. Shaw y la granadina
 Soledad Ruiz Hernández. Tras ellos el autor de la escultura, Mikel Campo.




    
Juan Luis Kalzakorta fue el encargado
de subir hasta la imagen para destaparla
entre aplausos del público.


HISTORIA DE UNA IMAGEN

La historia de la imagen comienza hace ya unos años, cuando el escultor Mikel Campo sugirió al entonces párroco de Deba, Mikel Egaña, la idea de realizar una imagen del Santo para que ocupase la hornacina vacía seguramente durante siglos, y ubicada en la fachada principal del templo. La idea del entonces director de la Arte Eskola de Deba fue vista con agrado por el entonces párroco debarra.

Transcurrieron varios años, y tras la jubilación de Mikel Egaña, la idea original fue nuevamente planteada al actual párroco, Patxi Aizpitarte quien al igual que su predecesor vio con buenos ojos el planteamiento del escultor alavés.

Así se llegó al 2.017, año en el que Mikel Campo comenzó a elaborar la imagen inaugurada el pasado día 24 de julio y que para su autor representa algo así como su despedida al pueblo de Deba ya que, tras muchos años de residencia en esta población, en fechas recientes ha pasado a hacerlo en la localidad navarra de Huarte. 

En cuanto al coste económico de la escultura, la obra ha sido vendida a la parroquia debarra al precio simbólico de un euro, euro que, entre risas y sonrisas de los presentes, fue abonado tras el acto por el párroco debarra al autor de la obra.                                               


Andoni Iriondo bailó el aurresku en honor al nuevo "Santixo".

UN SANTIAGO EN PIEDRA DE LA CANTERA DE ANTZONDO

La imagen de Santiago el Mayor o Santiago peregrino ha sido realizada en piedra de Deba, concretamente de un bloque suelto extraído hace muchos años en la cantera de Antzondo, probablemente en la década de los sesenta, cuando ésta aún era explotada.
La piedra de esa cantera debarra es de dureza media pero complicada para la labra por su irregular cristalización. El bloque de piedra es del tipo conocido como “gris Deva”, variedad “gris perla” . Cuando se comenzó a elaborar la imagen su peso era de 450 kilos y una vez terminada su peso aproximado es de 230 kilos. Las medidas finales son de 86 cm. de alto por 35 cm. de ancho y 35 cm. de fondo.


La imagen, de estilo figurativo y al que su autor ha querido darle un aspecto románico, es muy compacta e ingenua, rígida, simétrica y sin canon escultórico en la forma humana. La expresión del rostro es muy primitiva, con ojos grandes y muy abiertos, muy al estilo del arte románico.
Por la altura a la que la figura iba a ser colocada y por la perspectiva de la visión habitual, la cabeza y la parte superior del cuerpo están proporcionalmente sobredimensionados.

Según su propio autor, otra de las características de la imagen  es que cumple la románica “Ley de adaptación al marco”, donde la figura se adapta al espacio cedido para su ubicación.
En la imagen del apóstol peregrino están remarcados  los elementos que lo caracterizan:  la vieira, la calabaza ...  que junto al rostro y las manos  resaltan sobre el resto de la imagen al ser más oscuras, prácticamente negras debido al pulido. No obstante con el paso del tiempo y debido a la meteorización de la piedra, al cabo de un tiempo  se irán aclarando, adquiriendo un tono gris muy parecido al de la piedra del palacio de Aguirre o al de la propia iglesia.

Según palabras de  Mikel Campo, la talla del vestido o hábito del apóstol quiere hacer recordar o sugerir las formaciones del Flysch de la costa debarra, otro elemento identificativo además de la piedra, que según su autor, la hace “más nuestra” .
Para finalizar nos comenta el escultor que su obra viene a ser una metáfora del viajero, del viaje que todos hacemos; “una metáfora de la vida como el lento regreso al origen, a nuestro origen. Una metáfora del largo camino que supone nuestra vida,  camino lleno de conocimientos, de atajos falsos, de alegrías, de frustraciones, de compañeros de viaje, de trampas, gozos y júbilos”.  


EL PROCESO DE ELABORACIÓN

 
1.- La maqueta.

2.- La piedra.

3.- El desbaste.


4.- La piedra va tomando forma.

5.- La labra del mármol.

6.- Estudio de proporciones.

7.- La escultura avanza.

8.- La parte trasera.

9.- Detalles.

10.- El pulido.

Patxi Aizpitarte, párroco de Deba, junto al escultor Mikel Campo,
autor de la obra.